No hay prueba más evidente de que las navidades han llegado que el ver las tiendas a rebosar de gente. Y es que nadie diría que estamos en crisis cuando la gente entre empujones y gritos luchan por alcanzar alguna prenda de ropa.Según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI), el gasto medio por persona en las navidades pasadas alcanzó los 814 euros. Sin embargo, la crisis ya estaba causando estragos y por esto, el gasto descendió un 6% con respecto a las navidades del 2007.
Este año se estima que el gasto bajará un 10% más. Mientras el año pasado los comercios hacían historia abriendo el periodo de rebajas antes del día de los Reyes Magos, este año se habla de que las rebajas llegarán antes de fin de año.
Resulta paradójico que la mayoría de los estudios que se hacen en navidad se centran en el consumo y en los típicos presentes navideños. Pero más paradójico aún es que una sociedad tan tradicional como la española está dejando de lado sus costumbres para asimilar las americanas. Nos disfrazamos en Halloween, comemos hamburguesas con Coca Cola y ponemos el árbol de Navidad en vez del portal de Belén. Además, estamos dando de lado a nuestros Reyes Magos para recibir a Papá Noel, que por cierto, éste era verde hasta que Coca Cola lo adoptó en sus campañas y lo vistió de rojo.
Y es que en ocasiones hay que mirar más allá de lo material y vivir la Navidad como lo que era antes, una época para estar en familia y disfrutar de las tradiciones.
Resulta paradójico que la mayoría de los estudios que se hacen en navidad se centran en el consumo y en los típicos presentes navideños. Pero más paradójico aún es que una sociedad tan tradicional como la española está dejando de lado sus costumbres para asimilar las americanas. Nos disfrazamos en Halloween, comemos hamburguesas con Coca Cola y ponemos el árbol de Navidad en vez del portal de Belén. Además, estamos dando de lado a nuestros Reyes Magos para recibir a Papá Noel, que por cierto, éste era verde hasta que Coca Cola lo adoptó en sus campañas y lo vistió de rojo.
Y es que en ocasiones hay que mirar más allá de lo material y vivir la Navidad como lo que era antes, una época para estar en familia y disfrutar de las tradiciones.
